En casa es importante tener siempre a mano un botiquín con las cosas básicas para poder echar mano en caso necesario.

Lo normal es tener un botiquín con alcohol, algodón, vendas, esparadrapo, povidona yodada, agua oxigenada, termómetro y la medicación crónica de la familia y aquellos medicamentos habituales para atender una urgencia que no necesita atención médica.

Este botiquín se irá viendo modificado en función de la estación del año o de las necesidades que vayan surgiendo.

Por ejemplo, el botiquín de invierno debería contener medicamentos para apaliar la fiebre, la tos, la mucosidad, la congestión nasal, la rinorea, la irritación de garganta, cremas para protegerse del frío…Las bajas temperaturas propician la aparición de resfriados, estados gripales, sequedad en la piel…

Los medicamentos que tenemos en casa se deben administrar de manera responsable, bajo el consejo del farmacéutico o que hayan sido prescritos por el médico para poder atender una situación de trastorno menor de salud.

Medicamentos del botiquín de invierno:

Antitérmicos, analgésicos, descongestionantes, antitusígenos, expectorantes, antihistamínicos, mucolíticos o antisépticos bucofaríngeos para suavizar la irritación de la garganta.

También es importante disponer de hidratantes corporales, labiales y nutrición para las manos pues la agresión del frío afecta a la piel.

Nota:no olvides revisar la caducidad y la conservación de los medicamentos que contiene el botiquín. Si los tienes caducados, tráelos a la farmacia pues disponemos de contenedores para ellos.

¡Buena Salud!

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